Tomar la decisión de divorciarse nunca es fácil. Además del impacto emocional que supone una ruptura, es habitual que surjan muchas dudas, de las primeras que surgen son: ¿Cómo planteo mi divorcio?  ¿Es mejor un divorcio de mutuo acuerdo o un divorcio contencioso? ¿Cuánto tarda cada uno? ¿Es obligatorio intentar llegar a un acuerdo antes de acudir al juzgado?

En este artículo te explicamos las principales diferencias entre ambos procedimientos y las novedades introducidas por la normativa actual.

¿Qué es un divorcio de mutuo acuerdo? ¿Y un divorcio contencioso?

El divorcio de mutuo acuerdo es aquel en el que ambos cónyuges están de acuerdo en poner fin al matrimonio y consiguen pactar las medidas que regularán su nueva situación familiar. 

En los divorcios de mutuo acuerdo las partes pueden actuar con el mismo abogado y procurador, presentan la demanda de divorcio junto con el Convenio Regulador, o en el caso de Aragón, Pacto de Relaciones Familiares, si hay hijos menores de edad, y se ratifican ante el Letrado de la Administración de Justicia. En este caso, no hay una vista donde se discutan los términos de la nueva situación familiar, sino que ambos cónyuges están de acuerdo, por lo que al existir un acuerdo, el procedimiento suele ser más rápido, menos costoso y, sobre todo, reduce el desgaste emocional que puede generar un proceso judicial prolongado.

En la mayoría de los casos, cuando te planteas divorciarte te asaltan muchas dudas y ni si quiera conoces que condiciones tienes que negociar con tu pareja. Por lo que lo más habitual suele ser que cada uno busque su propio abogado, para que le asesore según sus intereses y, a través de los mismos, acercar posturas y llegar a ese acuerdo ventajoso para ambos. 

El divorcio contencioso se produce cuando, pese a intentar acercar posturas, los cónyuges no consiguen llegar a un acuerdo sobre alguna de las cuestiones esenciales del divorcio.

 En este proceso, al no haber un acuerdo, es un juez quien decide las medidas definitivas sobre la custodia, los bienes o las pensiones. Se inicia con una demanda y la parte demandada tendrá un plazo de 20 días hábiles para contestar. Tras aportar pruebas y celebrar una vista o juicio, el juez decidirá.

En Rubio Montero Abogados creemos que alcanzar un acuerdo sólido y bien redactado es la mejor forma de aportar estabilidad a la familia y, especialmente, a los hijos. 

¿Es obligatorio intentar llegar a un acuerdo antes de presentar la demanda?

Desde la entrada en vigor de la reforma introducida por la Ley Orgánica 1/2025, antes de presentar determinadas demandas civiles, entre ellas muchas relacionadas con el ámbito familiar, es necesario acreditar que se ha intentado previamente una solución extrajudicial del conflicto mediante un MASC (Medio Adecuado de Solución de Controversias).

Esto significa que, antes de acudir al juzgado, las partes deben intentar resolver sus diferencias a través de mecanismos como:

  • La negociación entre abogados.
  • La mediación.
  • La conciliación.
  • Otros medios previstos legalmente.
 

El objetivo de esta reforma es fomentar el diálogo y reducir la litigiosidad, favoreciendo acuerdos que permitan a las familias resolver sus conflictos de una forma más rápida y menos traumática.

No obstante, cuando el acuerdo no es posible, la vía judicial sigue siendo la herramienta necesaria para proteger los derechos e intereses de cada persona.

¿Qué opción es mejor?

No existe una respuesta única.

Si ambas partes están dispuestas a dialogar, el divorcio de mutuo acuerdo es la opción más recomendable, ya que permite conservar el control sobre las decisiones y reducir el impacto emocional y económico del proceso.

Sin embargo, cuando no es posible alcanzar un acuerdo o existen importantes discrepancias sobre los hijos, la vivienda o las cuestiones económicas, el divorcio contencioso puede ser la única vía para proteger adecuadamente tus derechos.

Rubio Montero Abogados somos un despacho de Zaragoza especialistas en derecho de familia, y más concretamente, en procedimientos de Divorcio. Trabajamos desde la escucha y cercanía, buscando acuerdos que den estabilidad a tu hogar, pensando especialmente en tus hijos. Cuando el acuerdo no es posible, defendemos tus intereses con firmeza y profesionalidad. Si estás pensando en divorciarte y no paras de hacerte preguntas al respecto, estaremos encantadas de ayudarte.